Epílogo

Creo que nada es constante, todo cambia, sea por fuerzas internas, externas o ambas, siempre algo nos hará distintos, por más que nos esforcemos en quedar estáticos no funcionará por mucho tiempo, a veces un estúpido suicidio es la triste respuesta a un forzado estancamiento producto del miedo.

Hace poco cumplí años más, he tenido días más movidos de lo habitual, reencontrándome con amistades del pasado, readaptándome a mi nuevo trabajo, capacitándome para hacerme más eficiente en mis labores y viajando a varias ciudades cercanas, como también a la capital; he tenido buen tiempo de sobra para leer y pensar aún más sobre mi vida mientras permanecía sentado en el asiento del ómnibus, me encanta pensar y planificar.

También tuve problemas con unos “amantes” de la informática que más lucen a resentidos sociales, aficionados en trollear, suplantar, extraer info ajena, falsificar usando dicha info ajena con la finalidad de culpar a otro; todo con el fin de lograr lo que todo troll busca: MOLESTAR, ya sea por envidia o por simple pasatiempo, troll no significa ‘trolo’ como algunos creen, troll es un término en informática, un tanto amplio como para explicarlo aquí.

De todo se puede extraer buenas experiencias, lo cierto es que estos últimos eventos me han permitido una vez más replantear mi vida, re-conocer a mis verdaderos amigos y algo que me ha dado mucho gusto: He vuelto a darle trabajo a mi cerebro; lo estoy ejercitando de nuevo como hace unos pocos años hacía, aunque luzca presumido considero que tengo suficiente capacidad e inteligencia para cambiar y readaptarme a las circunstancias, sin dejar de aprender y utilizar nuevos conocimientos, para mi beneficio y el de los míos.

Un psicólogo me explicó que nunca dejamos de ser lo que éramos antes, en algunos aspectos, somos como una cebolla, debajo de la capas está lo que éramos, y lo que he decidido es recordar lo que una vez fui y combinarlo con lo que soy ahora, quiero mejorar; recuerdo una época donde fui rebelde y me gustaba, un tiempo donde intentaba hacer muchas cosas importantes que luego el miedo oprimía. Pero hoy soy distinto, soy eceptico y no tem maldición alguna, ni me interesa el “que dirán”, pero sí creo en el equilibrio universal, creo que lo que damos eso recibimos porque damos lo que somos y tenemos dentro, y lo semejante siempyre se atrae. Por ahora no tengo pareja estable a quien darle explicaciones así que puedo ser como yo quiera ser, hacer un sinfín de locuras, aunque traspasen la línea de lo moral, sin temor al que dirán, con tal de no dañarme ni dañar a nadie más, todo irá bien.

Esta noche ha sido chévere, acabo de terminar de ver dos películas: Déjà Vu con Denzel Washington y la película erótica Diario de una Ninfómana basada en la vida de Valérie Tasso, me he comunicado por mis redes sociales alternativas mientras Facebook estaba un tanto fallando y ahora termino esta hermosa noche con música diversa para dormir feliz, amo la vida y todo lo que trae consigo. Ahora es un buen momento para escribir menos y hacer más. ¡Qué nadie nos reprima injustamente!, ¡Qué nadie impida desplegar nuestra inteligencia como las alas de un águila!, ¡Al Carajo las barreras!… y finalizo con la frase que me ha permitido superar muchísimas dificultades en el pasado y presente: ¡LA LIBERTAD EMPIEZA EN LA MENTE!

…steasts

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nos vemos más adelante...

Calor y tarde gris

Pensamientos al viento