Conexiones invisibles
Hoy, hace unas pocas horas cuando volvía a casa luego de pasar un buen rato con unos entrañables amigos, estuve a punto de sufrir un accidente, el chofer del taxi que me traía de vuelta a casa por algún motivo (quizás sueño, cansancio o sencillamente distracción) no notó que había un auto delante detenido en la carretera. A pocos metros de llegar a impactarlo me percaté, grité CUIDADO !! e incluso casi tomo el timón, el chofer reaccionó y en una maniobra rápida pudo desviarse y evitar lo que pudo resultar una tragedia, sobre todo por la velocidad con la cual los autos en la carretera Panamericana están acostumbrados a desplazarse. Hoy recuerdo que no es la primera, ni siquiera la tercera vez que me voy salvando de una muerte anunciada, de diversas formas he estado expuesto a pertenecer al mundo de los que duermen para siempre, pero aún sigo aquí, agradecido de lo que pudiera ser llamado “buena suerte” que me permite seguir optimista en la vida y eso es lo que importa. Una vez más rec...